Cuando nuestros padres eran niños, había muchas granjas en nuestro pueblo. Los campesinos criaban cerdos, vacas, gallinas, ocas y patos. En muchas de estas granjas había montones de estiércol. La gente iba a buscar agua a la fuente. El agua residual iba a parar a un riachuelo. Las calles no estaban en muy buen estado, pero el sector agrícola daba de comer a mucha gente.
Ahora en nuestro pueblo hay granjas y casas rehabilitadas. Los niños estamos encantados con nuestro nuevo parque infantil. Han plantado setos y árboles y es muy agradable.
Los vecinos del pueblo están muy orgullosos de la depuradora de aguas residuales que han construido cerca de Brahmenau. Está arriba a la izquierda en nuestro dibujo. Gracias a esta estación depuradora, las aguas residuales ya no van directamente al riachuelo. ¡Ahora viven en él peces, ranas y otros animales!
¡Estamos muy felices en nuestro pueblo!

