Numerosas enfermedades resultan de un medio ambiente de mala calidad: enfermedades respiratorias, enfermedades infecciosas, cánceres.
El número de personas que sufren de asma y alergias, por ejemplo, aumenta en las ciudades. La falta de saneamiento en algunas regiones entraña numerosas enfermedades, diarreas y alergias que afectan particularmente a los niños.