Si sus manos, que entran en contacto con el agua, no están perfectamente limpias, pueden contaminar todo el agua de la jarra.
Los niños que de allí beban estarán enfermos y tendrán la diarrea que conduce a veces a la deshidratación y a la muerte. Por esta razón, se han puesto en marcha en los pueblos y en las escuelas programas de educación para incitar a la gente a lavarse las manos cuidadosamente con el fin de proteger su salud.